Alejandro Sánchez Palomero, un bronce a la reinvención
Por clothing-bag, 07/10/2022

Alejandro Sánchez Palomero, un bronce a la reinvención

En cuanto cruzó la meta se tiró al suelo exhausto. Alejandro Sánchez Palomero no sólo había logrado sobrevivir al 'infierno' de Tokio -83% de humedad y cerca de 30 grados, aunque con una sensación térmica mayor- sino que lo hizo ganando una medalla de bronce en categoría PTS4 que le sabe a gloria en sus terceros Juegos Paralímpicos, los primeros como triatleta tras dos como nadador. Era la medalla a la reinvención y demostraba que el salmantino tenía razón cuando decidió volver al deporte porque sentía que todavía tenía algo que decir. ¡Y vaya si lo tenía! En el Parque Marino Odaiba de Tokio lo dejó muy claro sumando su segunda medalla paralímpica tras el bronce en 100 braza SB8 de Pekín 2008 y la octava para España en Tokio.Alejandro Sánchez Palomero, un bronce a la reinvención Alejandro Sánchez Palomero, un bronce a la reinvención

En los Juegos Paralímpicos se disputa la modalidad de sprint, que se compone de 750 metros a nado, 20 kilómetros en bicicleta y 5 kilómetros de carrera a pie. El salmantino, que a raíz de un accidente de moto con 17 años no tiene movilidad en el brazo derecho y compite con él dentro del mono de triatlón, salió del agua tercero, a 1.32 del francés Alexis Hanquinquant (10:48), líder indiscutible desde la natación. Sobre las dos ruedas, Sánchez se mostró muy fuerte, y pronto adelantó al británico Michael Taylor colocándose en una segunda posición que defendió con uñas y dientes a lo largo de los 20 kilómetros hasta que se bajó de la bicicleta, casi a tres minutos del francés, que seguía a lo suyo.

En carrera, el japonés Hideki Uda acechó al español hasta conseguir sobrepasarle. Y el francés, mientras, seguía a un ritmo inalcanzable. Hanquinquant llegó incluso a doblar al chino Wang. Se cayó tras un resbalón, pero ni le pasó factura. Su ventaja era tal, que siguió corriendo sin ver peligrar en ningún momento su corona y ya en los metros finales incluso se frenó y entró saludando (59:58). La plata fue para el japonés Uda (1:03:45) y el bronce para el español (1:04:24).

Alejandro Sánchez Palomero, un bronce a la reinvención

"Estoy súper emocionado y muy contento. Ha costado muchísimo llegar hasta aquí. Hace 13 años gané una medalla en Pekín. Después de Londres, emocionalmente fue un palo enorme (una norma del Comité Paralímpico Internacional justo antes de esos Juegos impedía competir con el brazo dentro del bañador). Volver al triatlón fue una apuesta personal. Empecé en Salamanca y seguí en Mallorca y estoy súper agradecido a la gente que ha estado conmigo en el camino. Esto es un premio y un regalo. Me ha costado mucho. Me ha tocado estar en mi mejor momento de forma en mi peor momento personal y ha sido muy duro", confesaba con la voz entrecortada tras colgarse el bronce.

Duro como duras han sido las condiciones climatológicas. "La humedad es brutal", reconoció. El español se había estado preparando en Mallorca, donde reside, saliendo a entrenar en las horas de más calor, sobre las 13:30 horas. "La competición ha sido durísima. En la carrera a pie ha notado mucho calor", confesó.

En Río 2016 su categoría no había sido incluida en el estreno del triatlón y entonces viajó a la ciudad acarioca como comentarista de las retransmisiones de natación. "Mi sitio era éste y he vuelto. Cruzar la meta dándolo todo vale más que cualquier cosa", dijo emocionado. Ahora le tocará cumplir su promesa y comprarle un perro a su hijo Bruno.

Rakel Mateo, la medalla era estar en Tokio

Para Rakel Mateo, por su parte, estar hoy en la competición era ya en sí una medalla.La triatleta vasca se ha tenido que reinventar también por enésima vez tras la amputación de su pierna izquierda hace seis mesesporque los dolores eran ya insoportables y además, cada vez le fallaba más y no la podía controlar. Se caía con mucha frecuencia. Eran las secuelas de un accidente que sufrió hace justo ahora, este mes, 20 años. Se le cayeron 100 kilos, la carga que estaba manejando en el supermercado donde trabajaba, sobre la pierna y, como consecuencia, le quedaron lesiones neuropáticas que durante dos décadas le han impedido doblar la pierna y levantar los dedos de los pies.

Así ha estado compitiendo hasta ahora pero, tras la amputación, ha tenido que empezar de cero compaginando rehabilitación de muñón con ntrenamientos y adaptándose a nadar, pedalear y correr con una sola pierna.

Salió del agua en séptima posición, a +2:35 de la japonesa Yukako Hata (14:11), que lideró el tramo de nado y llegó a la vez que los últimos hombres pese a haber salido un minuto más tarde que ellos. En el ciclismo, la vasca logró mantener esa plaza en los 20 km y en carrera, con dos muletas, también. Cruzó la línea de meta con un tiempo de 1:30:37.

Mateo logra un merecidísimo y trabajado diploma paralímpico en su segunda participación en unos Juegos en una prueba que ganó la estadounidense Allysa Seely (1:14:03), la plata para su compatriota Hailey Danz (1:14:58) y el bronce para la italiana Veronica Plebani (1:15:55).

Etiquetas: